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| PIRIÁPOLIS,
LA PRIVILEGIADA |
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Descanso
en contacto con la naturaleza y el mar.
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| A
tan sólo 4 horas de Buenos Aires, asoma Piriápolis,
una pequeña ciudad pegada al mar que cuenta con
todas las comodidades y el confort propios de cualquier
centro turístico de nivel internacional. |
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| Por
María Rubio |
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| El
balneario más antiguo del Uruguay, está
a 100 kilómetros de Montevideo y a 30 de Punta
del Este. Rodeado de cerros, invita al visitante a disfrutar
de paseos por el bosque, el mar y sus playas pobladas
o casi vacías. Al ser concebido durante la "belle
époque" por Francisco Piria, se convirtió
en uno de los primeros balnearios en ponerse de moda en
el país, con su gran bahía, su rambla, sus
miradores y sus elegantes palacetes balconeando el mar.
Estas construcciones de corte europeo todavía pueden
apreciarse, como el monumental Argentino
Hotel -construido en la Rambla en 1930- que es permanentemente
restaurado y donde el aire señorial continúa
vivo. Además, por ser una ciudad pequeña,
uno de sus mayores atractivos es poder recorrerla a pie. |
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De
día como de noche
La
zona costera ofrece un paisaje de singular belleza con
calles de arena, playas con grandes médanos,
bosques intactos y suntuosos chalets, en cambio, las
calles céntricas de la ciudad se caracterizan
por tener pronunciadas bajadas y una imponente vista
de fondo de las sierras. Mientras el cerro San Antonio,
ubicado arriba del puerto deportivo, ofrece una de las
panorámicas más espectaculares de la ciudad
- se llega por medio de la aerosilla que sale desde
el puerto- , el cerro El Toro es el escenario ideal
para los amantes del trekking, el mountain bike, los
safaris fotográficos y las cabalgatas por senderos
naturales rodeados de una maravillosa flora. Por su
parte, la Rambla de los Argentinos en la avenida principal,
tiene sobre su recorrido una gran cantidad de comercios
entre los que no faltan el casino, los cines, teatros
y boliches que transforman la tranquilidad del día
en una noche a todo ruido.
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Esculturas
y fauna autóctona
Piriápolis fue considerada durante muchos años,
el balneario más sofisticado de América
gracias, a sus 20 kilómetros de costa y a la
gran cantidad de monumentos y estatuas provenientes
de Europa a principios del siglo pasado, como las que
ocupan los jardines del Argentino Hotel. Otro de los
grandes
atractivos es la Reserva de Fauna Autóctona
de la Intendencia de Maldonado, el único zoológico
uruguayo con animales en semicautividad que fue creado
en 1980 con el propósito de evitar la extinción
de animales en peligro. A lo largo de sus 97 hectáreas,
al pie del cerro Pan de Azúcar, la reserva cuenta
con ocelotes, cisnes, halcones, ñandúes
y gran cantidad de especies exóticas de la región.
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Piriápolis
dispone de una completa estructura turística;
gran variedad de inmobiliarias y hoteles, muchas propuestas
gastronómicas en la que se destacan los platos
a base de pescados y mariscos, además de todos
los servicios imprescindibles para una cómoda
y placentera estadía. La belleza paisajística,
la sencillez y cordialidad de los pobladores, y las
diversas posibilidades de efectuar variados paseos y
actividades deportivas, sociales y culturales, atraen
personas de la región y del extranjero a Piriápolis,
donde todo el año es temporada. Al mejor estilo
de la Costa Azul europea, un sitio ideal para darse
todos los gustos, sentirse dueños del lugar y
disfrutar de unas vacaciones en familia lejos del estrés
y en contacto con las cálidas arenas y el refrescante
mar del Atlántico.
Fotos:
Gentileza Ministerio de Turismo del Uruguay
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